Medicina estética, aparatología estética de vanguardia, cosmética de nicho, deporte, salud corporal y mental, arte, música, moda y mucho más

Manüia - Blog - ENVEJECIMIENTO

ENVEJECIMIENTO

Manüia - Blog - ENVEJECIMIENTO

Es importante entender el proceso de envejecimiento desde un enfoque integral para poder elegir el tratamiento adecuado para cada paciente.

En este proceso suceden diferentes cambios: el hueso comienza a perder volumen y reabsorberse, los músculos comienzan a relajarse al igual que los ligamentos, generándose así el típico aspecto de flacidez. También se comienza a percibir la pérdida de volumen de los compartimientos grasos y por último la calidad de la piel comienza a disminuir y a verse más laxa.

Cuando envejecemos todos sufrimos estos cambios pero dependiendo de la edad, factores genéticos, factores externos como la alimentación, cantidad de agua ingerida, fotoprotección, el consumo de tabaco y otros, los pacientes se encuentran en distintos niveles del proceso de envejecimiento, por eso el tratamiento debe ser personalizado.

Existen muchos productos en el mercado para utilizar, los más solicitados en la actualidad y con excelentes resultados comprobados científicamente son los bioestimuladores y el ácido hialurónico en sus distintas densidades. Dentro de los primeros se conocen la hidroxiapatita cálcica y el ácido poliláctico y dentro de los tipos de ácido hialurónico existen unos que son mas densos para trabajar estructura y contorno facial, uno intermedio para trabajar arrugas, dar volumen a labios y uno más ligero para tratar zonas de piel mas delgada como por ejemplo ojeras, generar una hidratación natural de labios y tratar arrugas muy finas y delgadas.

En la actualidad se sabe que este tipo de tratamientos tienen un efecto dominó ya que todo tratamiento que se realice en tercio superior del rostro mejorará el tercio medio e inferior, y que todo tratamiento que se realice en tercio medio impactará directamente en el tercio inferior. Esta teoría surge del descubrimiento de la importancia de la línea ligamentaria; esta consiste de un pliegue membranoso que recorre la extensión del rostro desde la parte superior hasta la inferior y su función es la de sostener en su debida posición a distintas estructuras, como son los compartimientos grasos, músculos, etc. Este ligamento divide en una línea imaginaria el rostro en dos zonas: una medial o central y otra lateral o periférica. Todos los tratamientos que se realicen de forma lateral a la línea ligamentaria genera un efecto lifting y los tratamientos que se realicen medial a la línea ligamentaria generarán proyección.

También es importante incorporar el concepto de que si se comienza a inyectar de zona lateral a medial de la línea ligamentaria, vamos a necesitar menos volumen de producto para obtener el mismo resultado, por ende utilizaremos la cantidad de producto que verdaderamente requiere cada paciente; por esta razón cuando un paciente viene a la consulta siempre se sugiere comenzar a dar estructura y comenzar por los puntos de lifting y una vez visualizado el resultado final continuar a tratar zona medial del rostro, generando proyección de la zona deseada.

Por otra parte, no debemos olvidarnos de la piel, en el tratamiento de envejecimiento se debe mejorar calidad de piel y crear un efecto de tensado cutáneo, este se logra con productos bioestimuladores. Estos tienen como objetivo generar un proceso inflamatorio para estimular la formación de nuevas fibras de colágeno tipo 1, también proporcionan un efecto de tensión o lifting cutáneo pero sin necesidad de aumentar volumen en el rostro, por ende mejora el contorno facial y la estructura y calidad de la piel. El resultado se ve a las 3 a 4 semanas posteriores a su colocación. Estos tratamientos suelen ser de elección ya que aporta un aspecto de rejuvenecimiento facial sin aumentar volúmenes, dando un aspecto muy natural.

Como conclusión cada tratamiento debe ser personalizado y adaptado a cada paciente, se debe trabajar en el envejecimiento desde un enfoque integral comenzando por la estructura y contorno del rostro, luego valorar zonas que requieran proyección y mejorar calidad de piel.

Escribe tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *